Internacional

SE INCREMENTA LA TENSIÓN MILITAR NUCLEAR EN COREA DEL NORTE

Por: José Collantes

Corea del Norte lanzó una nueva amenaza a Estados Unidos, a través de su embajador en la Conferencia de Desarme de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Han Tae-Song afirmó que “Las recientes medidas de autodefensa de mi país son un paquete de regalos dirigido a nadie más que a Estados Unidos”.

El régimen norcoreano  defiende de esa forma su plan de fuerza nuclear estratégica, mediante las constantes pruebas de misiles balísticos intercontinentales y su reciente prueba de una bomba de hidrógeno lanzada el pasado 3 de setiembre. Este último ensayo ha causado gran temor en toda la región debido a que es la demostración inequívoca del poder nuclear que ha desarrollado el país liderado por Kim Jon-Un.

El Consejo de Seguridad de la ONU, convocado de emergencia por este último ensayo nuclear,  no ha tomado nuevas decisiones con respecto a recrudecer las sanciones a Corea del Norte y tampoco existe un consenso entre las grandes potencias mundiales sobre la manera de cómo evitar que continúen las pruebas militares y nucleares.

Estados Unidos ha amenazado con lanzar una “respuesta militar masiva” si aumenta el peligro de ataque a sus aliados Corea del Sur y Japón, o alguno de sus territorios en el Pacífico como la isla Guam. Sin embargo, Kim Jon-Un está dispuesto a continuar con su estrategia de autodefensa para hacer frente, a la que consideran cada vez más hostil, política de desestabilización de su país con sanciones políticas y económicas.

Corea del Sur, decidió hace unos días realizar pruebas de su escudo antimisiles ante la grave amenaza militar, y anunció que se inclinará por reforzar sus medidas defensivas al aceptar el fracaso de las negociaciones diplomáticas. En Seúl, incluso se plantean la posibilidad de que Estados Unidos despliegue tropas en su territorio y además instale sus armas nucleares más avanzadas. Ambos países realizaron hace unos días maniobras militares conjuntas en la misma península coreana, lo que por supuesto causó el rechazo de Corea del Norte.

La respuesta de Pyongyang fue el lanzamiento la semana pasada, de un misil balístico que sobrevoló Japón, con una distancia alcanzada de 2,700 kilómetros, en una nueva demostración del avance del programa nuclear alcanzado en los últimos años a pesar de la presión ejercida por la comunidad internacional. La agencia oficial norcoreana KCNA advirtió que esa prueba fue un “preludio significativo” para un posible ataque a la isla de Guam, una de las bases más importantes de Estados Unidos en el Pacífico.

En las últimas semanas Estados Unidos y Corea del Norte, incrementaron su retórica cargada de amenazas. “No deben olvidar que (Pyongyang) está dispuesto a emprender sin dudarlo medidas estratégicas, incluyendo medidas físicas que movilicen todo nuestro poder nacional”, es el texto del comunicado oficial del gobierno de Kim Jon-Un,  en respuesta a las sanciones económicas aprobadas el pasado sábado 5 de agosto por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. “Será mejor que Corea del Norte no vuelva a amenazar a Estados Unidos, o se encontrará con un fuego y una furia nunca antes vistas”, respondió el presidente norteamericano, Donald Trump, a los pocos días.

Rusia y China se han pronunciado a favor de un llamado urgente a nuevas negociaciones, pero también han culpado en parte de la situación tensa a la actividad militar de EE.UU. en la región, en los últimos días. Mientras que el Reino Unido, a través de su primera ministra,Theresa May, considera que China debe ejercer una presión más fuerte sobre Corea del Norte por su papel clave en estas “peligrosas provocaciones”.