Opinión

NO SIEMPRE LA NIÑEZ ES LA ETAPA MÁS FELIZ DEL SER HUMANO

De Sol a Sol

La niñez es la etapa más feliz del ser humano. El mundo de un niño está lleno de fantasías y su única ilusión es correr y saltar. Pero la situación cambia cuando por diversas razones los infantes se ven obligados a trabajar para ganarse el pan de cada día y afrontar su cruda realidad.

Texto: Jessica Cabezas

Kevin Arroyo (14) es un adolescente que pide limosnas trabaja de lunes a sábados y es el mayor de sus dos hermanos” Mi papá nos abandonó cuando tenía 7 años, mis hermanos no sintieron su ausencia porque eran muy chicos, en cambio yo necesitaba sentirme protegido “,- sostiene Kevin

En la actualidad existen padres de familia que abandonan sus hogares, así con la misma naturalidad que asisten a una fiesta. Esto ocurre porque no pueden mantener el compromiso. Sencillamente se mueven por el placer y adrenalina que encuentran fuera de casa.

Triste realidad

“Mi mamá está enferma tiene cáncer, aparte de trabajar tengo que acompañarle a sus quimioterapias, es muy duro para mi ver sufrir a la mujer que me dio la vida “,-cuenta Kevin

Cuando se enteraron de la enfermedad que padecía su madre, Kevin y sus hermanos rompieron en llanto. El pequeño hombrecito pensaba en cómo solventar los gastos de su progenitora. “Me di cuenta que debo trabajar mucho más ahora que mi madre está enferma“

La mayoría de chicos que trabaja lo hace porque sus familias viven en extrema pobreza y la necesidad los aqueja.

Pequeño hombre

“Tengo dos hermanos Luis (5) y Marcos (8), ellos estudian un colegio estatal santísima trinidad de comas. Estudio, pero raras veces voy al colegio el año pasado repetí de grado por la cantidad de inasistencias que tenía .Mi familia es lo más importante el colegio puede esperar”,-expresa Arroyo

Los niños que trabajan en las calles están expuestos a muchos riesgos. El pasar largas horas en la vía pública trae consecuencias devastadoras para ellos.

Lejos de ti

“De mi papa no sé nada un día salió muy temprano y no regreso “,-refiere Kevin. El abandono del hogar se produce muchas veces tras una crisis familiar, las consecuencias para los hijos son catastróficas.

Mil Oficios

Cada mañana en las calles de gamarra encontramos a grupo de niños trabajando en diferentes oficios para ganarse un par de monedas. Jorge Mendoza (11) trabaja lustrando zapatos en el parque Canepa.

Llego hace dos meses de huacho “Es la segunda vez que vengo a chambear a lima”,-menciona Jorge. A su corta edad Jorgito sabe lo que significa salir a la calle a trabajar y ganarse la vida. El peligro que asecha para muchos infantes como él. “Trabajo para ayudar a mis hermanos, a veces me pagan pagar 4.00 soles por echar barniz “,- manifiesta Mendoza.

Estos niños no están abandonados mantienen vínculos con su familia. Y deciden ayudar ante tanta necesidad que les aqueja.

A cocachos aprendí

Detrás de cada niño que trabaja, existe una familia empobrecida “Me considero un alumno más o menos, intento ser aplicado. Estoy en 6 to grado y estudio en el colegio san Juan de Masías. Trabajo de lunes a domingo” refiere Jorge. La mayoría de pequeños anda con su cajita para todos lados y la frase que usan es” limpio “Su estrategia principal es la insistencia, él debe estar alerta ante un cliente indeciso, para obtener una respuesta positiva.

Mi fiel compañera

“siempre llevo mi caja a todas partes es mi fiel compañera hay mucha escasez en mi casa por eso lustro zapatos”,- manifiesta Mendoza.

Este fenómeno de adolescentes trabajando en las calles, plazas, mercados representa la realidad en donde vivimos.

Dejar de vivir

E l trabajo infantil, afecta a decenas de países y constituye un objeto de investigación abordado desde diferentes ángulos y perspectivas. Las consecuencias que este fenómeno son nefastas.

El menor que trabaja por necesidad o presión de sus padres, está expuesto a una situación de maduración prematura. En la calle establece relaciones con personas de diferentes características y edades que influirán para bien o para mal en su formación. ” Expresó. Juan Antonio Arteaga Gonzales,- Psicólogo.