Salud

DIABETES: UNA ENFERMEDAD SILENCIOSA

El 50% de personas que sufren de este mal no son diagnosticadas y podrían ser víctimas de infartos, cegueras, derrame cerebral, etc.

En el Perú el 27% de personas no siguen el tratamiento. La diabetes es una enfermedad crónica pero tratable que puede aparecer a cualquier edad y se presenta por toda la vida. De no ser detectada a tiempo, puede perjudicar grandemente su salud, en los últimos siete años los casos se han duplicado, en Lima Metropolitana y ya han alcanzado el 4% de la población al 8%.

Tras el incremento de esta enfermedad los casos han sido muy críticos, porque no hay una atención de calidad, sobre todo una estrategia para poder controlar este mal, por eso es muy importante educarse.

En la actualidad existen tres tipos de diabetes: la tipo 1, las personas necesitan aplicarse insulina todos los días desde el inicio de la enfermedad, ya que su páncreas no la produce de forma suficiente. Se inicia desde edades muy tempranas, la tipo 2, generalmente, comienza en la edad adulta. Para su tratamiento se utilizan antidiabéticos orales, aunque a lo largo de la enfermedad se puede necesitar insulina y la gestacional solo afecta a las mujeres embarazadas, y en la mayoría desaparece después del parto.

Actualmente no hay una estrategia nacional que aborde de manera concertada e integral esta enfermedad. Por ello, es importante que se eduque a la población sobre las formas de prevenir y controlar el mal.

Las causas para que la enfermedad se presente se debe a varios factores, como por ejemplo: hereditaria, sobrepeso u obesidad, estrés emocional, embarazo con más de 30 años, accidentes, enfermedad grave y operaciones.

En el Perú las regiones con más casos de diabetes tipo 2, son precisamente las ciudades más desarrolladas ubicadas en la costa, como Lima, Arequipa y Piura, que es donde la población tiene un estilo de vida más moderno y tiene más acceso a productos procesados.

Asimismo, se recomendó realizar caminatas de 30 minutos diarios, alejarse del exceso de carbohidratos de la dieta, controlar regularmente los niveles de glucosa y lípidos,  y hacerse exámenes anuales de vista y de riñones.

Por: Vilma Reyes García