Política

CUESTIÓN DE CONFIANZA ENFRENTA NUEVAMENTA AL EJECUTIVO Y EL CONGRESO

Por: José Collantes

El día de ayer el Primer Ministro, Fernando Zavala, reiteró su pedido al Congreso de la República para ser atendido hoy mismo y sustentar ante el pleno la cuestión de confianza a nombre del Gabinete Ministerial. Zavala tomó esta decisión luego que la bancada de Fuerza Popular presentara una moción de censura contra la ministra de Educación, Marilú Martens.

“Presentamos esta cuestión de confianza porqué nada ni nadie debe socavar la implementación de políticas de Estado, es una responsabilidad con todos los peruanos. No podemos poner el cálculo político por encima de la educación de nuestros niños y niñas”, ha declarado Zavala en una conferencia de prensa, justificando esta decisión que coloca al Gabinete en su conjunto ante la ratificación de confianza o no del Congreso.

Fuerza Popular, la bancada que domina el Congreso, anunció la presentación de la moción de censura contra Martens, debido que a sus respuestas al pliego interpelatorio no convencieron por su gestión en la huelga de los maestros que duró dos meses y medio, y que ha puesto en peligro el año escolar. Por supuesto, se esperaba que la gran mayoría parlamentaria del fujimorismo se impusiera en el pleno para provocar la salida de la salida de la ministra, aunque el presidente del Parlamento, Luís Galarreta declaró ayer por la tarde que aún no se ha presentado la censura oficialmente.

Según el Artículo 133 de la Constitución, el Presidente del Consejo de Ministros puede plantear ante el Congreso una cuestión de confianza a nombre de todo el Consejo, si no se la otorgan, se produce la crisis total del Gabinete, y presentarán su carta de renuncia ante el Presidente de la República, quién deberá nombrar un nuevo Consejo de Ministros.

La Junta de Portavoces del Parlamento aún no aceptaron el pedido de Zavala, y han traslaron la solicitud a la Comisión de Constitución para que sea revisada en su próxima sesión, lo cual demuestra que han sido sorprendidos por la decisión del Gabinete, y se está evaluando en las próximas horas los pasos a seguir.

Esta situación, es un hito más en la complicada relación entre el Congreso, dominada por mayoría fujimorista, cuya oposición cada vez más recalcitrante bloquea las iniciativas del Gobierno; y el Ejecutivo, con ministros y el mismo Presidente, cada vez más cuestionados por la población según revelan las encuestas de opinión a nivel nacional. Se está colocando en juego la gobernabilidad del país por intereses y cálculos políticos de una y otra parte, es evidente la falta de diálogo y predisposición para trabajar en una agenda en consenso entre el Gobierno y los partidos de oposición.

Fuerza Popular tiene una agenda fiscalizadora mediática y no ejerce su poder en el Congreso para lanzar iniciativas legislativas que puedan aportar cambios en el país, mientras que el Ejecutivo, debilitado en sus propios cimientos, con divisiones claras entre miembros del partido Peruanos por el Cambio, y el Gabinete, demuestra su falta de conocimiento del Estado y la ejecución de las reformas que planteaban en su plan de Gobierno, tan solo hace un año atrás.

En caso afirmativo, Marilú Martens se convertiría  en el segundo titular de Educación censurado por el Parlamento.