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COMUNIDAD SHIPIBO – KONIBO DEJA CANTAGALLO DESPUÉS DE UN AÑO

Por: Johan Peter Ynga P.

Las 230 familias de la comunidad Shipibo – Konibo abandonaron la zona de Cantagallo en el Rímac,  a 11 meses del incendio ocurrido en el lugar para que puedan comenzar los trabajos de reconstrucción. Los afectados tuvieron que esperar un tiempo más debido a que la municipalidad de Lima se comprometió en otorgarles un bono de 500 soles para que pudieran vivir en lugares aledaños al distrito hasta que terminen las obras a cargo del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento.

La población podrá regresar una vez que se haya construido el nuevo complejo habitacional en la zona de 19 mil metros cuadrados donde serían reubicados de forma definitiva. El tiempo en que debían abandonar Cantagallo ya se había programado para el 4 de setiembre, sin embargo, hubo muchos retrasos durante el proceso debido a que la comuna limeña no les entregaba aún el bono de S/ 500 para que pagaran el alquiler de otro alojamiento mientras se construían sus nuevas viviendas y también por marcadas diferencias entre las comunidades de Acushikolm, Ashirel y Avshil.

Por su parte, el municipio de Lima señaló que este fin de semana finalizaron el retiro temporal de las familias  quedando pendiente la limpieza de todo el lugar antes de comenzar con las obras. Hasta ayer aún quedaban desperdicios de basura, ropa y muebles además de 4 viviendas de tripley. Uno de los pobladores, Roger García, indicó que sólo recibirían el bono después de retirarse del lugar y espera que puedan dejarlos regresar. El presidente de la asociación Acushikolm, Wilson Valle, precisó que si están recibiendo el pago de forma gradual desde la semana pasada.

El vicepresidente de Ashirel, Lorenzo Vásquez, agregó que primero abandonaron el terreno, luego la municipalidad realizaba las verificaciones del lugar, entregaban fichas para ser llenadas por los pobladores y después les remitían el dinero. Ahora, la mayoría de familias viven de forma temporal en los distritos del Rímac y San Juan de Lurigancho, en la espera de retornar a Cantagallo en diciembre del 2018, una vez construido el nuevo complejo.

Pese a que todo parece estar en regla, Acushikolm denunció que dentro de los 238 empadronados se han incluido a familias que no pertenecen a la comunidad. Como se recuerda, la administración municipal de Susana Villarán adquirió el terreno en el 2003 justamente para la construcción de un complejo habitacional, pero Luis Castañeda Lossio empleó todo el presupuesto para la construcción del bypass de la avenida 28 de julio.